Quebrantando a los enemigos

Salmos 110

«Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies» (Salmos I 10:1).

No tenemos ninguna duda que este salmo es uno de los llamados salmos mesiánicos por su contenido profético sobre Jesucristo, el Mesías. El mismo Señor lo usa y aplica a sí mismo, explicándoles a sus oyentes que lo que dice David refiere a Él. Igualmente hace Pedro en su primer mensaje al pueblo judío después de Pentecostés (Hch 2:34-35), y más tarde también lo hace Pablo en más de una de sus cartas dirigidas a las iglesias que fundara.

Cuando el salmista dice: “Jehová dijo a mi Señor”, se refiere a Dios dirigiéndose a un personaje que reconoce como su Señor, con una dignidad superior a él mismo y a quien somete aun siendo el rey. Esto es lo que explicó el Señor Jesucristo a sus oyentes, que oh Señor no puede ser hijo de David, pues él mismo reconoce su señorío sobre sí.

La expresión: “Siéntate a mi diestra“, implica una concesión de poder y autoridad semejante al que hace la invitación, esto es Dios mismo. No es que Jesucristo no tenga misma dignidad de Dios Padre, pero como dice con suma claridad la Escritura, cuando Verbo se hizo carne se despojó de sus derechos divinos y se sometió a la autoridad cuidado del Padre Dios. Entonces, es en esa condición que recibe esta invitación, que en no es más que el retorno a su posición original: Tomar lugar junto al trono de Dios y ver Ia manifestación del poder de Dios sobre los enemigos del invitado.

Al decir: “Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies“, el autor está usando una escena conocida de su tiempo. Tener al enemigo por estrado de los pies implicaba victoria y dominio total sobre quienes osaron rebelarse, en este caso contra Señor Jesucristo: Satanás, sus demonios y todos los que se le unen en sus intenciones perversas. Lo maravilloso de esta verdad es que la victoria de nuestro Señor Jesucristo es para nosotros sus seguidores.

PARA MEDITAR Y ORAR:

¿Qué implica para ti la victoria de Jesucristo?